Menos tiempo y costo
Gestiona validaciones y firmas en segundos, sin mensajería ni procesos administrativos extensos.
Reconocimiento facial
Valida que la selfie corresponda a una persona real, contrasta la identidad con el documento y habilita autorizaciones o firma electrónica en canales remotos.
Experiencia remota
La biometría facial permite gestionar onboarding, KYC y firma de documentos en canales remotos, reduciendo fricción operativa y protegiendo el proceso contra suplantación.
Un flujo facial bien diseñado mejora conversión sin perder control operativo.
Gestiona validaciones y firmas en segundos, sin mensajería ni procesos administrativos extensos.
Agiliza ventas, afiliaciones y contrataciones con una experiencia guiada para clientes y colaboradores.
Conserva evidencias digitales, controles biométricos y trazabilidad para auditoría.
Casos de uso
Procesos remotos que necesitan confirmar identidad antes de aprobar una operación.